Bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos”, miles de personas se movilizaron el miércoles 3 de junio en la Ciudad de Buenos Aires y en más de 80 localidades del interior, en la 11° marcha del movimiento Ni Una Menos.
La concentración principal frente al Congreso Nacional reunió a organizaciones feministas, sindicatos, familiares de víctimas y militantes sociales. El reclamo central fue la urgencia de políticas públicas efectivas para frenar la ola de femicidios, tras los asesinatos de Agostina Vega (14 años) en Córdoba y Dulce Candia (17) en Misiones, ocurridos en mayo.
Según datos del Observatorio Lucía Pérez, entre el 1 de enero y el 24 de mayo de 2026 se registraron 83 femicidios en Argentina, lo que representa una mujer asesinada cada 31 horas. Desde la primera marcha en 2015, la cifra supera las 3.100 víctimas letales por violencia de género.
En la Provincia de Buenos Aires, las movilizaciones más numerosas se dieron en Mar del Plata, La Plata, Bahía Blanca y en el Conurbano. En el municipio de Pilar, vecinas y agrupaciones locales se concentraron en la Plaza 12 de Octubre, frente al Palacio Municipal, con carteles que exigían justicia para Noelia Romero, la joven asesinada en Temperley.
La marcha transcurrió sin incidentes graves, aunque hubo cortes de tránsito en la Autopista Panamericana y en el Acceso Norte durante la hora pico. El acto central cerró con la lectura de un documento que exige al Congreso la sanción de la Ley de Emergencia en Violencia de Género, con presupuesto específico y cupo laboral para víctimas.
