El feriado nacional del lunes 15 de junio, en conmemoración del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, transformó por completo la dinámica del transporte y los servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires . Los usuarios debieron adaptarse a un esquema especial que rigió durante toda la jornada.
El transporte público operó con frecuencia reducida en todos sus modos. Los colectivos que recorren la Ciudad y el conurbano bonaerense circularon con diagrama de feriado, lo que implicó menor cantidad de unidades en la calle y mayores tiempos de espera . La red de subterráneos y el Premetro funcionaron con horario de domingo: el primer servicio partió a las 8 y el último se extendió hasta cerca de las 22, según cada línea, sin extensión nocturna en la línea B . En tanto, los trenes de las líneas Roca, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur replicaron frecuencias propias de un domingo. Para la línea Mitre, se recomendó especial atención debido a posibles modificaciones por obras de renovación de vías .
Los servicios esenciales también tuvieron modificaciones. Las oficinas de la administración pública permanecieron cerradas, al igual que las sucursales bancarias, que no atendieron al público en ventanilla, aunque los cajeros automáticos y el home banking mantuvieron su funcionamiento habitual . Los supermercados, en cambio, abrieron sus puertas con normalidad . En la Ciudad de Buenos Aires, el estacionamiento sobre avenidas y calles donde está prohibido estacionar en días hábiles estuvo permitido, aunque se mantuvieron las restricciones en zonas de estacionamiento prohibido las 24 horas .
El feriado coincidió además con un nuevo aumento en el transporte. Desde el lunes, el boleto mínimo de colectivo para usuarios con SUBE registrada pasó a $728,28, mientras que en trenes la sección única quedó en $350, en el marco de un ajuste escalonado que continuará en los próximos meses .
